La dieta vegetariana no es ninguna novedad ni nada que acaba de ponerse de moda, puesto que es un tipo de alimentación que lleva muchísimo tiempo a lo orden del día. Aunque sí que es verdad que, en los últimos años, ha aumentado el número de personas que optan por este tipo de alimentación. Pues bien, en este post vamos a ver si una alimentación vegetariana es posible en un contexto deportivo.

Lo primero, veamos que es una dieta vegetariana à Una dieta vegetariana es aquella que no consume ningún producto animal, como son la carne y los pescados. Pero sí que consume productos de origen animal, como son los quesos, huevos, miel…
Si no se consume nada de origen animal, estaremos hablando de una alimentación vegana.

El mayor motivo por el cual adoptar una dieta vegetariana es por una moralidad hacía los animales. Cuyo motivo no tiene discusión alguna.

Aunque, también existen casos donde se tiene la creencia de que una alimentación vegetariana es más saludable que una dieta omnívora, y nada más lejos de la realidad. No existe ninguna evidencia científica que una alimentación vegetariana mejore el estado de salud. Aunque, por el mero hecho de consumir mayor cantidad de frutas y verduras sí que puede tener ciertos beneficios.

Una vez aclarado esto, veamos como debemos adaptar esta alimentación, puesto que, al eliminar un grupo de alimentos, debemos cubrir las necesidades que estos nos aportan.

El componente mayoritario que nos aportan las carnes y pescados son las proteínas, por lo que debemos saber de dónde podemos obtenerlas.

Aquí es donde las legumbres van a jugar un papel fundamental, ya que son los alimentos con mayor contenido proteico de origen vegetal, así que deberemos incluirlos en la dieta. Que junto a los productos de origen animal como son el queso, los huevos y los lácteos, nos aportarán la mayor parte de proteínas que necesitamos.

Aun así, debemos tener en cuenta, que no todas las proteínas son iguales. Puesto que las proteínas de origen animal todas son completas, pero no así las de origen vegetal, por lo que combinar diferentes tipos de legumbres, semillas o cereales será necesario para obtener proteínas de alto valor biológico.

 

Los alimentos vegetales con más contenido proteico son las legumbres, semillas y cereales (en menor medida).

Legumbres Semillas Cereales
Soja Pipas de calabaza Seitán
Altramuz Pipas de girasol Quinoa
Lenteja Semillas de cáñamo Avena
Garbanzo Semillas de chía Amaranto

 

De estos alimentos tan solo consideramos proteínas completas a la soja, los garbanzos, las semillas de chía, a la quinoa y el amaranto.

Esto quiere decir que el resto de las fuentes proteicas vegetales deben completarse a lo lago del día, como por ejemplo es la combinación de lentejas y arroz. Al muy típico, puesto que al combinar esta legumbre y este cereal se complementan formando proteínas completas.   ¡OJO! No es necesario completarlas en la misma comida, puesto que durante el resto del día podemos completarlas.

El otro elemento donde hay que prestar especial atención es la vitamina B12 cuya obtención es 100% de alimentos de origen animal. Si se consumen alimentos como el queso y el huevo, obtendremos parte de esta vitamina. Si se opta por una dieta vegana, la suplementación con vitamina B12 será imprescindible.

Aclaradas estas consideraciones, para valorar el adoptar una dieta vegetariana, tendremos que controlar estos puntos para poder cubrir las necesidades de un deportista, donde el consumo de proteínas es superior a las de una persona sedentaria. Controlando estos parámetros, una dieta vegetariana es completamente compatible en un ámbito deportivo.

 

Autor: Alex Sempere

 

Fecha: jueves 14, noviembre 2019
Categoria: Nutrisfera

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